Rosalía, una artista rompedora, pero de estímulos fáciles por DIEGO A. MANRIQUE

Hay un arte, sin duda, en ordenar un repertorio tan poliédrico, a veces elaborado con producciones secas. También es irrefutable que vende su furiosa radicalidad Rosalía, de espaldas en le concierto en el WiZink Center de Madrid del pasado 19 de julio. Foto: CLAUDIO ÁLVAREZ DIEGO A. MANRIQUE 30 JUL 2022 Ha sido brusco pero placentero: con más gritos que susurros, Rosalía ha arrastrado el pop español a pleno siglo XXI. Un tiempo en el que las discográficas, supuestamente finiquitadas por la era internet, no solo prosperan sino que hasta gandulean. Sus artistas más avezados prescinden de consejos: trabajan por su cuenta y conciben en su taller lo que antes se planificaba en los despachos. Los ejecutivos reciben el paquete completo, ponen cara de póquer… y observan encantados sus efectos. Las disqueras, antes verdaderos incordios, son ahora esencialmente bancos que, si es necesario, adelantan los gastos y, si se cumplen las promesas, al final reparten generosamente. O eso deseamos cr...