Rock y coches: autopista al paraíso

'Mi vida al volante', de Neil Young, una historia de redención, evidencia la simbiosis entre el rock y los automóviles. Una interacción que ha generado un riquísimo cancionero Special Deluxe: Mi vida al volante. Neil Young. Traducido por Abel Debritto. Malpaso. Barcelona, 2015. 372 páginas. 22 euros. DIEGO A. MANRIQUE Iban juntos: el rock & roll y el automóvil. En la década de los cincuenta, el coche era la columna vertebral de la industria estadounidense. Había transformado el modo de vida y hasta el concepto de ciudad, con la dispersión de la clase media en suburbios de casas unifamiliares. Hoy conocemos las consecuencias: degradación de los barrios urbanos, contaminación, aumento de la obesidad. Pero esas eran preocupaciones para un futuro lejano: los rebeldes del rock & roll no se planteaban cuestiones de desigualdades sociales, problemas medioambientales o de salud. El coche representaba el primer paso para la emancipación, la posibilidad de ligar, la materi...