El picaro que siempre caía de pie

El mundo de la tarántula ofrece una catarata de aventuras donde el Pablo Carbonell actual contempla, más divertido que arrepentido, las trastadas del cantante y humorista pretérito Los Toreros Muertos: Many Moure, Guillermo Piccolini y Pablo Carbonell, en 1987. Por Diego A. Manrique MEMORIAS. ES SABIDO QUE, en España, el hippismo llegó tarde y mal. Sí, hubo minorías que, en pleno franquismo, se apuntaron al fenómeno vía Ibiza, pero Pablo Carbonell pertenece a una variedad tardía de los niños de las flores: el freak , criatura con avidez de experiencias químicas y sexuales, que se benefició del descontrol social que siguió a la muerte del dictador. Los freaks eran, son, hippies sin ilusiones de cambiar el mundo, generalmente libres de bagaje intelectual. A partir de 1975, nos llegó abundante información sobré la insurgencia contracultural, pero quedó sepultada entre la fiebre política, como testimonia la evolución de la revista Ajoblanco. De cualquier modo, los freaks eran m...